
Las Huacas del Sol y de la Luna, conocidas también como Huacas de Moche, forman uno de los complejos arqueológicos más importantes de la costa norte del Perú. Se encuentran en el valle de Moche, cerca de la ciudad de Trujillo y al pie del cerro Blanco, dentro del distrito de Moche, en la región La Libertad.
El conjunto estuvo integrado por dos grandes construcciones monumentales de adobe y por una extensa ciudad situada entre ambas. La Huaca del Sol estuvo vinculada principalmente con el poder político y administrativo. Algunos investigadores también plantean que pudo estar relacionada con las élites gobernantes, mientras que la Huaca de la Luna funcionó como un centro ceremonial donde se desarrollaron rituales, reuniones religiosas y actividades funerarias.
Actualmente, la visita turística se concentra en la Huaca de la Luna, el Museo Santiago Uceda Castillo y diferentes espacios para visitantes. La Huaca del Sol puede contemplarse desde el exterior, pero no forma parte del recorrido interior abierto regularmente al público.

La sociedad moche se desarrolló en diversos valles de la costa norte del Perú durante los primeros siglos de nuestra era. En el valle de Moche, el asentamiento comprendido entre las dos huacas alcanzó especial importancia aproximadamente entre los años 200 y 850 d. C., cuando se consolidó como uno de los principales centros políticos, religiosos y económicos de la sociedad moche.
Antes de la ocupación moche existieron en el lugar asentamientos relacionados con las tradiciones Salinar y Gallinazo. Esto confirma que el lugar estuvo ocupado durante siglos, mucho antes de la construcción de las huacas que se ven actualmente.
Los moches destacaron por su arquitectura de adobe, sus sistemas de irrigación, la agricultura, la pesca, la producción textil, la metalurgia y una cerámica de gran calidad técnica. Su organización política no fue necesariamente idéntica en toda la costa norte: las investigaciones arqueológicas muestran centros regionales y variaciones entre los territorios moche del norte y del sur.
En Huacas de Moche, la arquitectura monumental estuvo estrechamente relacionada con la organización del poder. La Huaca de la Luna representaba el ámbito ceremonial; la Huaca del Sol, el poder político y administrativo; y la ciudad intermedia concentraba residencias, plazas, talleres, almacenes, calles y canales.
Las investigaciones científicas sistemáticas comenzaron en 1991 bajo la dirección de la Universidad Nacional de Trujillo. Desde entonces se han realizado excavaciones, trabajos de conservación de murales, estudios de materiales y programas de desarrollo vinculados con la población de la campiña de Moche.
El complejo está situado en la campiña de Moche, aproximadamente a 8 km del centro de Trujillo. Su dirección turística es campiña de Moche s/n, distrito de Moche, provincia de Trujillo, región La Libertad.
El complejo se ubica en el valle de Moche, frente al cerro Blanco y cerca de antiguas zonas agrícolas irrigadas, cerca de antiguas tierras agrícolas irrigadas y frente al cerro Blanco, elemento del paisaje que tuvo una importante dimensión religiosa para sus habitantes.
La Huaca de la Luna es el sector principal del circuito turístico. Está compuesta por edificios y plataformas levantados en diferentes periodos. Los moches renovaban ceremonialmente determinadas construcciones: cubrían un templo anterior y edificaban una nueva estructura sobre él. Gracias a este procedimiento, varios muros decorados quedaron protegidos durante siglos.
Entre sus espacios más sobresalientes se encuentran los patios ceremoniales, las plazas, las plataformas, los corredores y el frontis norte. El frontis norte conserva varios niveles escalonados con relieves y pinturas que muestran guerreros, prisioneros, serpientes y personajes sobrenaturales en los que aparecen guerreros victoriosos, prisioneros, danzantes, serpientes, seres marinos, figuras con características felinas y diferentes personajes sobrenaturales.
Los colores fueron aplicados sobre enlucidos de barro y constituyen una de las expresiones más destacadas del arte mural moche. Debido a la fragilidad del adobe, las superficies se protegen mediante cubiertas, paravientos, drenajes y controles ambientales.
La Huaca del Sol es la construcción más grande del complejo y puede observarse desde distintos puntos del recorrido turístico, fue la construcción más grande del complejo. Sus dimensiones originales se calculan en unos 345 metros de largo, 160 metros de ancho y cerca de 40 metros de altura.
Se considera que tuvo funciones políticas, administrativas y posiblemente residenciales para los grupos gobernantes. Su cercanía con depósitos, espacios administrativos y vías de circulación refuerza esta interpretación.
Durante el siglo XVII, buscadores de tesoros desviaron agua hacia la estructura para erosionarla y facilitar el saqueo. Este proceso destruyó una parte considerable del monumento, del que actualmente se conserva aproximadamente un tercio.
La Huaca del Sol no cuenta con un circuito interior de visita regular. Se observa desde áreas exteriores y desde puntos del recorrido de la Huaca de la Luna.
Entre las dos huacas se extendía una ciudad organizada mediante avenidas, calles, callejones, plazas, canales, residencias, talleres y almacenes. Allí vivían y trabajaban artesanos, administradores, comerciantes y otros integrantes de la población.
Las excavaciones han identificado talleres dedicados a la producción de cerámica, textiles, objetos metálicos, adornos y bienes rituales. También existían espacios para preparar alimentos y chicha destinados a reuniones, ceremonias y festines colectivos.
Los estudios del trazado urbano señalan la existencia de grandes vías de circulación, ocho plazas, numerosas residencias y sistemas de acceso progresivamente más restringidos. Estas características muestran que no se trataba únicamente de dos templos aislados, sino de una ciudad compleja y planificada.
En diferentes espacios aparecen personajes de rostro frontal, colmillos, atributos felinos, serpientes y cuchillos ceremoniales. Una de las figuras más conocidas del arte moche es Ai Apaec, un personaje sobrenatural representado con colmillos, rasgos felinos y cuchillos ceremoniales.
No obstante, “Aiapaec” es una denominación moderna y su interpretación sigue siendo materia de estudio. El nombre Ai Apaec es una denominación usada por los investigadores, ya que los moches no dejaron textos escritos que confirmen cómo llamaban a esta divinidad.
La iconografía del complejo incluye muchos otros personajes y escenas: guerreros, prisioneros, danzantes, arañas, serpientes, seres marinos, aves, felinos y elementos vinculados con las montañas, el agua y la fertilidad.
El Museo Santiago Uceda Castillo se inauguró el 24 de junio de 2010 con el nombre de Museo de Sitio Huacas de Moche. En 2018 fue rebautizado en homenaje al arqueólogo Santiago Uceda Castillo, quien dirigió durante décadas las investigaciones del complejo.
El museo exhibe objetos recuperados en las excavaciones, entre ellos cerámica, ornamentos, instrumentos, elementos textiles y materiales relacionados con la vida cotidiana y ceremonial. Además de las salas de exhibición, el museo cuenta con áreas de investigación y conservación. No todos estos espacios forman parte de la visita pública.
Visitar el museo antes del monumento ayuda a comprender la cronología, las técnicas constructivas y el significado de las imágenes que se observarán durante el recorrido.

El recorrido turístico comprende principalmente:
La Huaca del Sol no está abierta para recorridos interiores regulares. Determinados sectores de la Huaca de la Luna también pueden cerrarse temporalmente por investigaciones, mantenimiento o condiciones meteorológicas.
El complejo suele atender de martes a domingo, de 9:00 a. m. a 4:00 p. m. Antes de tu visita, confirma los horarios en los canales oficiales del Proyecto Arqueológico Huacas de Moche. El último grupo para ingresar a la huaca sale a las 3:30 p. m. Los lunes no hay atención regular.
Entrada a la Huaca de la Luna
Consulta las tarifas actualizadas antes de tu visita. Para acceder a descuentos para estudiantes, jubilados o escolares, lleva el documento que corresponda.
Entrada al Museo Santiago Uceda Castillo
Los boletos se venden en la boletería del museo y, según la información oficial publicada, se recomienda llevar efectivo, ya que los medios de pago disponibles pueden variar. Confirma esta información antes de tu visita. Las tarifas del museo y de la huaca son independientes.
El primer domingo de cada mes, los ciudadanos peruanos pueden acceder gratuitamente a la Huaca de la Luna presentando su DNI físico. Esta gratuidad no incluye el Museo Santiago Uceda Castillo. Para esas fechas existe un horario y una capacidad de atención especiales, por lo que es recomendable revisar previamente el reglamento oficial.
En transporte público
Desde el centro de Trujillo puedes tomar transporte público hacia Moche y bajar cerca de la entrada del museo. Antes de salir, consulta con tu alojamiento o con un taxista local cuál es la ruta más conveniente ese día. El recorrido publicado tiene una duración aproximada de 30 minutos y finaliza cerca de la entrada del museo. Las rutas pueden modificarse, por lo que conviene confirmarlas localmente antes de salir.
Con una excursión organizada
Si prefieres evitar coordinaciones de transporte y horarios, puedes contratar una excursión organizada desde Trujillo con transporte y guía incluidos, como CuscoPeru.com, una agencia de viajes y turismo que puede ayudarte a planificar un recorrido por las Huacas del Sol y de la Luna y otros atractivos destacados.
La visita guiada a la Huaca de la Luna suele durar alrededor de 1 hora y 30 minutos, aunque el tiempo puede variar según el grupo y las áreas habilitadas.
Para conocer también el museo, observar la Huaca del Sol desde el exterior y recorrer los espacios de visitantes, es recomendable reservar alrededor de 2 horas. El tiempo total puede aumentar durante fines de semana, feriados o el primer domingo del mes.
Llega durante las primeras horas de atención para evitar el mayor calor y disponer de suficiente tiempo para visitar el museo. El clima en Trujillo suele ser templado y seco. En verano los días pueden ser más cálidos, mientras que en invierno son frecuentes las mañanas nubladas y la llovizna ligera. El complejo puede visitarse durante todo el año.
Usa ropa ligera y cómoda, calzado cerrado o zapatillas, sombrero, protector solar y lleva agua. Parte del circuito se desarrolla en espacios abiertos y existen caminos, rampas y desniveles.
Lleva dinero en efectivo para pagar las entradas. No toques los muros, relieves o superficies pintadas; tampoco ingreses en áreas restringidas. Las construcciones de adobe y sus pigmentos son extremadamente frágiles.
Comienza por el museo y continúa con la Huaca de la Luna. Este orden facilita la comprensión del recorrido y permite identificar mejor los personajes y técnicas mostrados en el monumento.
¿Se puede ingresar a la Huaca del Sol?
No existe un circuito turístico interior regular en la Huaca del Sol. La estructura se observa desde el exterior y desde diferentes puntos del complejo. La entrada que se vende actualmente corresponde al circuito de la Huaca de la Luna.
¿La visita incluye un guía?
La visita a la Huaca de la Luna se realiza en grupos orientados por guías. La visita suele realizarse con guía en español. Si necesitas atención en inglés, francés u otro idioma, consulta la disponibilidad antes de llegar. La disponibilidad de idiomas diferentes del español debe confirmarse al llegar o con anticipación. En jornadas gratuitas, el proyecto proporciona guías de acuerdo con la disponibilidad y no permite el recorrido sin acompañamiento autorizado.
¿Cuál es la mejor época para visitar las huacas?
El complejo recibe visitantes durante todo el año. Para una experiencia más cómoda, es preferible ingresar por la mañana. Los meses de verano suelen ser más cálidos y soleados, mientras que durante parte del invierno pueden presentarse mañanas nubladas, neblina o llovizna ligera.
¿Se pueden tomar fotografías?
Sí. El inventario oficial de recursos turísticos registra la toma de fotografías y filmaciones como una actividad permitida durante la visita. Deben respetarse las indicaciones del guía y la señalización de cada área, especialmente en el museo y junto a los murales conservados.
¿El museo está incluido en la entrada?
No. La Huaca de la Luna y el Museo Santiago Uceda Castillo tienen boletos separados. Para realizar la experiencia completa se deben adquirir ambas entradas.
¿Hay servicios para visitantes?
El complejo dispone de servicios higiénicos, estacionamiento, cafetería, tienda de recuerdos, plaza de artesanos y espacios de venta de publicaciones y artesanías. Algunos servicios pueden tener horarios diferentes a los del monumento.
¿Se puede subir al cerro Blanco?
No. El acceso al cerro Blanco puede estar restringido por tratarse de un área arqueológica protegida. Consulta las indicaciones vigentes en el complejo antes de planificar cualquier ascenso.

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