
La Compañía de Jesús es una orden religiosa fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola, cuyo objetivo principal es la evangelización y la educación. En Cusco, los jesuitas desempeñaron un papel importante en la evangelización, la educación y la vida cultural durante la época colonial.
La primera fundación de la iglesia se efectuó el 17 de julio de 1571, por orden del Virrey Francisco de Toledo y a iniciativa del padre Jerónimo Ruiz de Portillo. La construcción comenzó ese mismo año, según planos atribuidos al arquitecto religioso Francisco Becerra.
En 1651 se inició la construcción de la capilla de Nuestra Señora de Loreto, también llamada capilla de Indios, adosada al templo de la Compañía de Jesús. La obra se concluyó tres años después.
La iglesia comenzó a construirse en el siglo XVI, pero el templo que se aprecia actualmente corresponde principalmente a la reconstrucción iniciada después del terremoto en 1650 y concluida en 1668. Su arquitectura destaca por la simetría de la fachada, la riqueza ornamental del barroco colonial y la integración de elementos propios del Cusco virreinal.

Se ubica en la plaza de Armas del Cusco. Al llegar a la plaza, se distingue junto a la Catedral por su imponente fachada barroca.

El templo está conformado por dos capillas laterales coronados por dos campanarios. Posee una sola nave sostenida por columnas. Toda la edificación está hecha de piedra andesita y basalto rosado. La fachada compuesto por ventanas, balcón, vanos y hornacinas; es una muestra del arte barroco colonial. A ambos lados de la iglesia existen dos capillas laterales denominadas capilla de Indios, también llamada capilla de la Virgen de Loreto, y la capilla de San Ignacio. Su estructura sólida pero decorada la han convertido en uno de los templos más bellos de la ciudad del Cusco.
La fachada es considerada una de las mejores muestras del barroco colonial en Cusco. Consta de dos torres cúbicas que sostienen los campanarios. En medio hay una fachada central que se repite en otras iglesias de la ciudad. La parte superior de ésta posee una decoración con cornisas, ventanas centrales sobre un balcón sin baranda. Destacan las hornacinas, vanos, pilastras que le brindan fuerza. Las torres laterales poseen relojes. En los alto y al medio, destaca una cruz, símbolo del cristianismo.
Pintura, posee lienzos creados por artistas pertenecientes a la famosa Escuela Cusqueña, principalmente durante el siglo XVII. Cuenta con lienzos y esculturas de los artistas como Cristo de Burgos, Marcos Zapata y Diego de la Puente. Destaca el lienzo del matrimonio de Martín de Loyola con Beatriz Ñusta, una obra vinculada al linaje inca y a la historia colonial temprana del Cusco.
El altar mayor, está hecho de cedro y revestido de láminas finas de oro. Se divide en tres cuerpos, donde destacan el conjunto de columnas salomónicas. Tallado en madera y dorado, corresponde a los trabajos interiores culminados hacia 1670, con intervención de artistas como Cristóbal Clemente.
En la parte central alta destaca la figura escultórica de la Inmaculada Concepción. También sobresalen varios ornamentos, como lienzos y decoraciones en piedras preciosas.
Vale la pena mencionar los lienzos que representan la vida del fundador de la orden, San Ignacio de Loyola, pintados por Marcos Zapata y su ayudante Cipriano Gutiérrez.
Lunes a viernes: de 8:00 a.m. a 11:00 a.m. y de 1:00 p.m. a 5:00 p.m.
Domingos: de 9:00 a.m. a 10:30 a.m. y de 1:00 p.m. a 5:00 p.m.
Los horarios pueden variar por misas, festividades o disposiciones internas. Se recomienda verificar la información actual antes de la visita.
Costo: ingreso con el Boleto del circuito religioso, o solo a este monumento con los siguientes montos:
Adulto parcial: S/ 10.00 - Estudiante parcial: S/ 5.00






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