
La Basílica Menor de San Francisco de Jesús El Grande forma parte de uno de los conjuntos religiosos más importantes del Centro Histórico de Lima. El complejo comprende la basílica, el convento, el museo y las conocidas criptas funerarias o catacumbas.
Su arquitectura, sus claustros, sus retablos, sus pinturas y su biblioteca permiten conocer diferentes aspectos de la vida religiosa, artística y social de la Lima virreinal. El convento continúa albergando a una comunidad religiosa y pertenece a la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú.
El conjunto de San Francisco forma parte del Centro Histórico de Lima, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1988. En 1991, esta inscripción fue ampliada para incluir una zona mayor del centro histórico.
La Orden Franciscana fue una de las primeras comunidades religiosas que se establecieron en Lima después de la fundación española de la ciudad en 1535. Tras diversos conflictos por la propiedad de los terrenos, el convento de San Francisco de Jesús El Grande fue establecido formalmente en 1546.
Las primeras construcciones fueron ampliadas y reemplazadas durante los siglos XVI y XVII. En 1656, un terremoto dañó gravemente la iglesia. La reconstrucción fue encargada al arquitecto portugués Constantino de Vasconcelos y continuada por otros maestros de obras.
El nuevo templo fue inaugurado en 1672 y consagrado en 1673. Durante los siglos posteriores sufrió nuevos daños, restauraciones y modificaciones debido a los terremotos y a los cambios producidos en el Centro Histórico de Lima.
El conjunto monumental está relacionado también con las iglesias de Nuestra Señora de la Soledad y del Milagro, situadas junto al convento y vinculadas históricamente con el complejo franciscano.

La iglesia y el Museo Convento San Francisco y Catacumbas se encuentran en la plazuela de San Francisco, en la intersección de los jirones Áncash y Lampa, dentro del Centro Histórico de Lima.
Dirección de referencia: plazuela de San Francisco, jirones Áncash y Lampa, Cercado de Lima.
La zona se encuentra cerca de la plaza Mayor, el Palacio de Gobierno, la Casa de la Literatura Peruana y el parque de la Muralla.
Desde la plaza Mayor se puede llegar caminando por el jirón Áncash en dirección al jirón Lampa. El conjunto se reconoce por su amplia plazuela, la fachada amarilla de la basílica y sus dos torres.
También se puede llegar en taxi o mediante una aplicación de transporte indicando como destino “Museo Convento San Francisco y Catacumbas”. Debido a las restricciones vehiculares y actividades públicas del Centro Histórico, el último tramo puede requerir un recorrido a pie.
La basílica presenta una fachada flanqueada por dos torres y una portada central profusamente decorada. El edificio es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura religiosa desarrollada en Lima durante el siglo XVII.
En el interior se conservan retablos, pinturas, esculturas y elementos decorativos correspondientes a diferentes periodos. Por ello pueden observarse características barrocas, rococós y neoclásicas, resultado de las transformaciones realizadas entre los siglos XVII y XIX.
Aunque la basílica destaca por su arquitectura barroca, también conserva retablos y detalles de estilo rococó y neoclásico incorporados en épocas posteriores.
El museo permite ingresar a varios ambientes conventuales que no forman parte de la visita ordinaria a la iglesia. El recorrido incluye claustros, salas de arte religioso, el antiguo refectorio, la biblioteca y las criptas funerarias.
La visita suele realizarse con guía y dura aproximadamente una hora. Consulta con el museo la disponibilidad de recorridos en español e inglés antes de tu visita.
Las llamadas catacumbas son una serie de criptas, bóvedas y pasajes situados bajo sectores de la iglesia. Durante el periodo virreinal se emplearon como lugares de enterramiento para religiosos y miembros de cofradías y hermandades.
Su uso funerario continuó hasta comienzos del siglo XIX, cuando las autoridades comenzaron a concentrar los entierros en cementerios ubicados fuera de los templos y de las zonas más pobladas de la ciudad.
El recorrido turístico muestra solo una parte de las galerías. Se debe permanecer en los senderos habilitados y seguir las indicaciones del guía.
La biblioteca conserva una valiosa colección bibliográfica reunida por la comunidad franciscana a lo largo de varios siglos. Entre sus fondos se mencionan crónicas religiosas, manuscritos, incunables, biblias, atlas, diccionarios antiguos y ediciones impresas entre los siglos XV y XVIII.
Los libros no están disponibles para la consulta turística directa. Los visitantes observan el ambiente desde el área permitida durante el recorrido.
El claustro principal está formado por galerías de arcos dispuestas alrededor de un patio central. En sus muros se conservan azulejos, pinturas y decoraciones que muestran la transformación artística del convento a lo largo del periodo virreinal.
Los azulejos no son únicamente ornamentales: también protegían la parte inferior de los muros contra la humedad y facilitaban su limpieza.
El refectorio era el comedor de la comunidad religiosa. Allí se conserva una serie de lienzos con representaciones de Cristo, la Virgen, los apóstoles y San Pablo.
Al fondo del refectorio se aprecia una pintura de la Última Cena del siglo XVII, conocida por incluir alimentos y elementos vinculados con el contexto americano. La obra es conocida por incorporar alimentos y elementos relacionados con el contexto americano.
La basílica conserva retablos elaborados y modificados durante diferentes siglos. Algunos presentan ornamentación barroca y dorada; otros responden a reformas rococós o neoclásicas.
Entre los espacios religiosos más visitados se encuentra el altar dedicado a San Judas Tadeo. El altar dedicado a San Judas Tadeo es uno de los espacios de mayor devoción dentro de la basílica. Si deseas conocer las fechas de sus celebraciones, consulta el calendario religioso del convento.
El retablo destaca por sus detalles decorativos y revestimientos metálicos, que realzan su presencia dentro de la basílica.
El museo atiende todos los días, incluidos los feriados, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. Antes de ir, confirma el horario en los canales oficiales, ya que puede cambiar por celebraciones o trabajos de conservación.
Reserva entre una hora y una hora y media para completar el recorrido sin prisa. La visita se realiza con guía y sigue una ruta establecida por los ambientes del museo.
El convento y la basílica continúan siendo espacios religiosos. Se debe mantener el teléfono en silencio, hablar en voz baja y evitar interrumpir las ceremonias.
Consulta al personal antes de tomar fotografías. Algunos ambientes y obras pueden tener restricciones para proteger las pinturas, los documentos y los espacios históricos.
Las catacumbas incluyen escaleras y pasajes estrechos. Si tienes movilidad reducida o prefieres evitar espacios cerrados, consulta las condiciones de acceso antes de reservar tu visita. Las personas con movilidad reducida o dificultades para permanecer en espacios cerrados deben consultar previamente las condiciones de acceso.
¿Cuánto dura la visita?
El museo indica que el recorrido guiado dura aproximadamente una hora. Es recomendable disponer de entre 60 y 90 minutos, especialmente cuando hay grupos numerosos.
¿Se puede visitar sin guía?
La visita a los ambientes del museo y a las catacumbas se realiza normalmente con el acompañamiento de un guía. El servicio está disponible en español e inglés.
¿La basílica y el museo son lo mismo?
No. La basílica es el espacio principal de culto, mientras que el museo administra un recorrido por sectores del convento, la biblioteca, el refectorio, los claustros y las catacumbas.
¿Se puede visitar todos los días?
El museo suele atender todos los días, incluidos los feriados, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. De todos modos, conviene confirmar el horario antes de tu visita.
¿San Francisco es Patrimonio Mundial?
El conjunto conventual de San Francisco fue inscrito por la UNESCO en 1988. Desde la ampliación efectuada en 1991 forma parte del bien denominado Centro Histórico de Lima.
¿Quién administra el convento?
El convento pertenece a la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles del Perú y continúa albergando una comunidad de la Orden de Frailes Menores.

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