
Los manantiales de aguas termales de Cocalmayo, también conocidos como baños termales de Santa Teresa, son el lugar ideal para relajarse después de una exigente visita a Machu Picchu.

El distrito de Santa Teresa fue creado por la Ley N.° 12849. La Municipalidad Provincial de La Convención también confirma que el 11 de octubre de cada año se conmemora la creación política del distrito de Santa Teresa, uno de los distritos de la provincia de La Convención. Siendo conocido a nivel regional y nacional por la producción de fruta, café, hoja de coca y otros productos que crecen de manera abundante gracias a su clima templado y húmedo.
En 1998, un aluvión asociado a la cuenca del Aobamba afectó gravemente la antigua localidad de Santa Teresa y destruyó casi por completo tanto el centro poblado como los baños termales. Posteriormente, el pueblo fue reubicado.
La localidad de Santa Teresa se encuentra ubicada en el valle del río Urubamba, en el distrito del mismo nombre, provincia de La Convención, departamento de Cusco. Cocalmayo está cerca de la ruta alternativa que conecta Hidroeléctrica, Santa Teresa y Machu Picchu Pueblo.
Los baños termales de Santa Teresa se hallan en medio de un hermoso paisaje de selva subtropical, con una temperatura media anual de 21 °C. La temporada de lluvias, como en gran parte del departamento de Cusco, se inicia entre noviembre y diciembre y finaliza habitualmente en abril. Se caracteriza por lluvias intensas que, en algunos casos, pueden ocasionar derrumbes y bloqueos de carreteras. Durante el invierno, el clima suele ser seco y por las noches la temperatura puede descender hasta los 11 °C. Esta temporada se extiende de mayo a octubre y es considerada una de las mejores épocas para viajar.
El distrito de Santa Teresa se encuentra a una altitud de 1 511 m s.n.m y cuenta con una población de 5 972 habitantes, según el Censo Nacional 2017.
Existen diversas alternativas para llegar a este lugar. La elección dependerá del presupuesto del viajero, su estado físico y su disposición para realizar caminatas. A continuación, enumeramos las principales opciones:

Debe tomar un bus en el paradero de Almudena, ubicado en el distrito de Santiago, en Cusco. Después de aproximadamente cinco horas de viaje por carretera, llegará a la localidad de Santa María. Desde allí, debe tomar un colectivo o taxi con destino a Santa Teresa. Este tramo dura alrededor de una hora por una carretera afirmada para finalmente llegar a esta localidad. Las piscinas termales se encuentran a aproximadamente 10 minutos en auto desde Santa Teresa o una hora caminando, en un trayecto de unos 4 kilómetros.
El costo varía según el tipo de transporte elegido (bus, servicio de taxi particular o minivan) pero llegar hasta Santa Teresa desde el Cusco por vía terrestre suele costar entre S/ 70 y S/ 100 por trayecto de ida.
Después de visitar Machu Picchu, puede continuar hacia los baños termales de Cocalmayo. La ruta habitual consiste en trasladarse desde Machu Picchu Pueblo hasta Hidroeléctrica. Hay dos formas de llegar a los baños termales: en tren o en bus. El recorrido a pie toma aproximadamente 20 minutos y tiene un costo de S/ 5 para visitantes nacionales y USD 31 para visitantes extranjeros.
En la localidad de Santa Teresa se pueden encontrar desde hostales económicos, con precios que rondan los S/ 50, hasta lodges que ofrecen servicios más cómodos, cuyos precios pueden alcanzar los S/ 200. Es importante mencionar que en Santa Teresa no existen hoteles de cinco estrellas; sin embargo, en Machu Picchu Pueblo sí se puede encontrar una oferta más amplia de alojamientos de mayor categoría.
El costo de ingreso para visitantes extranjeros es de S/ 10, mientras que para los visitantes nacionales es de S/ 5. Los visitantes cusqueños pueden acceder a una tarifa diferenciada.
El horario de atención puede variar según la temporada y las condiciones de operación. Por ello, se recomienda confirmarlo antes de viajar.
El complejo cuenta con tres o cuatro piscinas, según las que se encuentren habilitadas varía entre los 38 °C y 44 °C aproximadamente. Cuenta con vestuarios para varones y mujeres, duchas, áreas para acampar, campos de fútbol, restaurantes, bares, puestos de alquiler de prendas de baño y estacionamiento. A estas aguas termales se les atribuyen propiedades beneficiosas para aliviar problemas de la piel, reumatismo y dolores de articulaciones.
Además, ofrecen una experiencia natural de hidromasaje y relajación. Si desea refrescarse, puede acceder a las cascadas de aguas heladas provenientes de la laguna de Uripata, ubicadas junto a las piscinas termales.

Ingresar a los baños termales de Cocalmayo por la noche es una experiencia inolvidable, pues hay que tener en cuenta que muchos de los animales e insectos que habitan en la selva están activos durante estas horas, lo que genera un ambiente lleno de sonidos de cigarras y otros sonidos característicos de la selva, creando una atmósfera muy especial, que invita a relajarse, disfrutar del agua caliente y olvidarse de todo lo demás. Una recomendación para quienes visiten Cocalmayo es llevar repelente de mosquitos, ya que se trata de una zona de ceja de selva con presencia de insectos.
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No se recomienda visitar los baños termales de Cocalmayo durante los meses de intensa lluvia: enero, febrero y marzo.
Durante su visita se le recomienda llevar: ropa de baño, toalla, gorro, bloqueador solar, sandalias, repelente contra mosquitos y utensilios de aseo personal.
No existe un tiempo obligatorio de permanencia, pero la mayoría de visitantes puede disfrutar de las piscinas durante una o dos horas.
Es posible, pero depende del horario de ingreso a Machu Picchu, del transporte disponible y del tiempo que tengas después de la visita. Si deseas disfrutar de las aguas termales con tranquilidad, puede ser más conveniente pasar la noche en Santa Teresa.
Sí. El complejo cuenta con vestuarios y duchas para los visitantes. También dispone de espacios y servicios básicos que facilitan una visita de varias horas.
El complejo cuenta con restaurantes y otros servicios para los visitantes. Para evitar inconvenientes, conviene consultar las reglas vigentes sobre el ingreso de alimentos y bebidas antes de acceder a las piscinas.
Sí, puede ser una actividad familiar, siempre que los niños permanezcan bajo supervisión de un adulto. Es importante respetar las zonas habilitadas para el baño y tener en cuenta que las piscinas presentan diferentes temperaturas.

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