La Reserva Nacional Pacaya Samiria, ubicada en la región Loreto, es la reserva acuática más grande del Perú, con una extensión de 2,080,000 hectáreas. Este vasto territorio alberga una increíble diversidad de flora y fauna, convirtiéndola en un verdadero paraíso natural. La reserva se encuentra en la confluencia de los ríos Ucayali y Marañón, formando un ecosistema único de bosques inundables y humedales que son hogar de numerosas especies emblemáticas de la Amazonía.
Se encuentra ubicada en el noreste del Perú, políticamente pertenece a la región Loreto y comprende parte de las provincias de Requena, Alto Amazonas y Ucayali. En la depresión Ucamara, precisamente en la confluencia de los grandes ríos Ucayali y Marañon, los que la limitan.
La Reserva Nacional Pacaya Samiria ofrece una experiencia única para los amantes de la naturaleza y la aventura. Entre sus principales atractivos se encuentran la observación de fauna silvestre, como el delfín rosado, el manatí amazónico y el jaguar. Además, los visitantes pueden disfrutar de paseos en bote por sus ríos y lagunas, explorando la exuberante vegetación y descubriendo la rica biodiversidad de la región. La reserva también es un lugar ideal para el turismo vivencial, donde se puede interactuar con las comunidades locales y aprender sobre sus tradiciones y modos de vida.
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La Reserva Nacional Tambopata está ubicado en la región sur-oriental el departamento de Madre de Dios, provincia de Tambopata.
Para llegar a La Reserva Nacional de Tambopata se toma un vuelo de 45 minutos del Cusco a Puerto Maldonado y luego se navega en dirección sur a través del río.
Lo más recomendable es tomar los servicios organizados y autorizados de una agencia especializada.
La reserva de Tambopata, ubicada en la cuenca del río del mismo nombre, presenta uno de los mayores índices de diversidad biológica en el mundo. La Reserva Nacional de Tambopata se ubica en la zona media y baja de esta cuenca, vecina a la ciudad de Puerto Maldonado.Se ubica además de manera contigua al Parque Nacional Bahuaja Sonene que la rodea íntegramente por el sur, formando con este una unidad de protección de alta importancia para el país. La conectividad existente con las áreas naturales protegidas (la Reserva Comunal Amarakaeri y los parques nacionales Alto Purús y Manu) y los de la vecina Bolivia, sustenta la existencia del propuesto corredor biológico Vilcabamba - Amboró.
La Reserva Nacional de Tambopata, es una inmensa extensión de superficie de 274 690.00 hectáreas de área protegida por el estado peruano; con el objetivo de proteger la flora y fauna silvestre y la belleza paisajística de una muestra de selva húmeda sub tropical, generar procesos de conservación con la población en el ámbito de la Reserva, con la finalidad de usar sosteniblemente recursos como los castañales. En este paraje de la Amazonía habitan y conviven en perfecta armonía la mayor diversidad de especies de flora y fauna del planeta.
Aquí es posible observar grupos de animales raros como la Nutria Gigante o Lobo de Río, Sajino, Sachavaca, Anaconda, Jaguar, Ocelote, Paujil, etc. qué todavía llevan una existencia tranquila.
La flora y fauna de la Reserva Nacional de Tambopata, es increíblemente rica. Los estudios reportan 103 especies de anfibios, 632 especies de aves, 169 de mamíferos, 103 de reptiles y 205 especies de peces, y números importantes para invertebrados, entre los que destacan los elidópteros (112 especies de mariposas diurnas) y los Odonatos (151 especies).
Las especies amenazadas que se encuentran en esta reserva son: Lobo de río, Nutria, Pacarana, Yungunturu, Águila Arpía, Guacamayo.
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El área que hoy forma parte del Parque Nacional del Río Abiseo conserva evidencias de ocupaciones prehispánicas vinculadas a la tradición de chachapoya. Entre sus sitios más representativos destaca el complejo arqueológico del Gran Pajatén, conocido por sus edificaciones circulares de piedra, decoraciones geométricas y figuras antropomorfas. También sobresale Los Pinchudos, un conjunto arqueológico asociado a contextos funerarios y ubicado en un entorno de difícil acceso.
El Parque Nacional del Río Abiseo se encuentra en la ladera amazónica de la cordillera Oriental de los Andes, en el departamento de San Martín. Fue creado el 11 de agosto de 1983 y tiene una extensión de 274 520 hectáreas. Su importancia radica en la protección de bosques de neblina, selva alta, especies endémicas y sitios arqueológicos prehispánicos. Por sus valores naturales y culturales, fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

El Parque Nacional del Río Abiseo está ubicado en la provincia de Mariscal Cáceres, departamento de San Martín, al oeste de la localidad de Huicungo. Se extiende por una zona de montañas, bosques de neblina, quebradas y ríos, en la transición entre los Andes tropicales y la Amazonía peruana.
El Parque Nacional del Río Abiseo, destaca por sus paisajes de selva alta, bosques de neblina, sitios arqueológicos y especies endémicas.
La mejor época para visitar el Parque Nacional del Río Abiseo suele ser entre mayo y octubre, durante la temporada seca. En estos meses, los ríos presentan mejores condiciones para la navegación y los caminos son más transitables. Entre diciembre y marzo, las lluvias pueden dificultar los traslados, la navegación y las caminatas.
Los horarios varían según el atractivo o la excursión. Para reservar, tours y visitas a áreas naturales, consulta con CuscoPeru.com, agencia de turismo autorizada que le ayudará a organizar su viaje de forma accesible y segura.
Ubicado al este de la cordillera oriental de los Andes, comprende parte de los departamentos de Cusco y Madre de Dios.
Se puede llegar por aire (30 minutos en avioneta) ó por tierra (por la ruta Pucartambo, Patria, K'osñipata). Lo más recomendable es tomar los servicios organizados y autorizados de una agencia especializada.
Es el único lugar del mundo en el que se encuentran bajo protección tres ecosistemas distintos perfectamente diferenciados: la puna, zona de gran altitud y escasa vegetación, similar a la tundra, en la que crece un tipo de hierba amarillenta denominada ichu, salpicada de lagos de un azul profundo y poblada de llamas de orejas chatas y peludas; el bosque nuboso, un mundo de misterio siempre bañado de intensas nieblas y poblado de gallos salvajes de un púrpura intenso y llamativo, osos de anteojos y abundantes helechos que cuelgan de los árboles como interminables y tupidos muros; y las zonas bajas de selva tropical, pobladas de una infinitud de enormes caimanes negros, lobos de río o nutrias gigantes, trece especies distintas de mono y de más de mil variedades distintas de pájaros (el 10% de las que hay en todo el mundo ). En las zonas más altas la temperatura oscila entre los 3ºC y 6ºC, en la parte baja el promedio anual es de aproximadamente 24ºC.
La Reserva de la Biosfera del Manú siempre ha gozado de una cierta protección gracias a lo remoto de su ubicación y la presencia de tribus indígenas. En la actualidad habitan en el Manú cuatro grupos étnicos distintos, dos de ellos permanecen todavía aislados de cualquier contacto con la civilización, en un territorio protegido de 1 716 295.22 hectáreas. De una extensión equivalente a la mitad de Suiza, el Manú es probablemente la zona protegida más rica en especies de todo el planeta.
La gran variación de pisos altitudinales permite la existencia de gran variedad de especies y formas de plantas, estimándose entre 2000 a 5000 especies de plantas con flores. A modo referencial, en el bosque de nubes se han registrado 179 especies de orquídeas.
La gran diversidad de ecosistemas ha permitido el desarrollo de una de las más grandes muestras de diversidad de fauna en el mundo. El Parque Nacional del Manú alberga una gran variedad de aves, mamíferos, reptiles y anfibios, al igual que invertebrados. En mamíferos, se ha identificado 200 especies (alrededor del 40% de los mamíferos de todo el Perú). Las aves constituyen una población sumamente importante y de una variedad admirable que sobrepasa las 1000 especies.
Las cuencas de los ríos Alto Madre de Dios y Manú son áreas de asentamiento tradicional de diversos grupos indígenas: los Matsiguenka, Yora, Yine, Harakmbut, Maschco-Piro y Amaguancas, que pertenecen a familias lingüísticas diferentes. La gran mayoría de ellos se organiza en comunidades nativas; otros viven en aislamiento voluntario, aparentemente rechazando todo contacto con la sociedad moderna. En la zona andina existen comunidades campesinas de origen quechua.
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